El que enseña debe "hacerse todo a todos" (1 Cor 9,22), para ganarlos a todos para Jesucristo... ¡Sobre todo que no se imagine que le ha sido confiada una sola clase de almas, y que, por consiguiente, le es lícito enseñar y formar igualmente a todos los fieles en la verdadera piedad, con un único método y siempre el mismo! Que sepa bien que unos son, en Jesucristo, como niños recién nacidos, otros como adolescentes, otros finalmente como poseedores ya de todas sus fuerzas... Los que son llamados al ministerio de la predicación deben, al transmitir la enseñanza del misterio de la fe y de las reglas de las costumbres, acomodar sus palabras al espíritu y a la inteligencia de sus oyentes (Catech. R., Prefacio, 11).
22 de agosto de 2005
17 de agosto de 2005
Answer the questions
[1] What does it all mean?, de T. Ángel, Oxford, Oxford University Press.
Padre Pío
"[...] Hay igualmente algunas enfermedades físicas cuya curación no se consigue tomando medicamentos y sí, con modo idóneo de vivir. El amor propio, la propia estima, la falsa libertad de espíritu, son raíces que no pueden arrancarse del corazón fácilmente; pero puede impedirse que produzcan sus frutos, que son los pecados.
Porque sus brotes y salidas, o sea las primeras sacudidas y primeros movimientos, no pueden impedirse del todo mientras estamos en este mundo; pero se puede, y en esto debemos poner todo nuestro cuidado, moderar y disminuir su ímpetu y manera con la práctica asidua de la virtud contraria y particularmente de la humildad, de la obediencia y del amor a Dios."
"[...] Mientras me aflijo y ruego de esta manera, siento una alegría espiritual al considerar el singularísimo amor que Jesús le tiene. Señal cierta de este amor es la tempestad que ruge sobre su cabeza y que la va transformando por entero. No crea que ésta es una condición personal; es Dios mismo quien advierte que la tentación es una prueba de que el alma se está uniendo con Dios: "Hijo, si te aprestas a servir a Dios, prepara tu alma a la tribulación"."
9 de agosto de 2005
Apariencias...
Primero una historia. Al comenzar el college en Estados Unidos, una alumna fue a estudiar a una ciudad distinta de la que vivía. Durante 3 meses no se comunicó con sus padres, hasta que llegó la esperada misiva, cuyo texto es el siguiente: “queridos padres: no quise escribir antes, para no dejarme llevar por las primeras impresiones. La vida en la universidad es tranquila… casi siempre. Ocurre que al poco tiempo de llegar se desató un incendio en mi dormitorio. Desesperada, salté por la ventana y me quebré una pierna. A mi pedido de auxilio acudió el empleado de la estación de servicio que funciona enfrente. Me llevó al hospital y me acompañó durante la internación. Como al salir la universidad no había reparado el dormitorio, el muchacho me ofreció que viviera con él. Nos enamoramos. Quédense tranquilos, nos casaremos antes de que se note. Su piel es un poco más oscura que la nuestra, y su familia se dedica al contrabando de armas… Bien queridos padres, calma: ni me rompí una pierna, ni estoy embarazada, ni me voy a casar con un negro. Sólo quería decirles que me bocharon en inglés y en matemáticas, y quería poner la noticia en perspectiva”.
De esta notable historia me estaba acordando el otro día, cuando al conocerse la estimación del INDEC de la tasa de inflación de julio pasado, se registró alivio porque “sólo” había sido de 1%, cuando se “esperaba” 1,4% (¿quién esperaba? Porque como bien me dijo un atento y agudo lector de Contexto, la realidad en materia de pronósticos es la meta inflacionaria incluida en el presupuesto 2005, y la formulada originalmente por el BCRA, que son de 8% diciembre contra diciembre, y ambas resultaron desbordadas por la realidad).
Propiedad reflexiva
"La soberbia no es grandeza sino hinchazón;
y lo que está hinchado parece grande pero no está sano."
8 de agosto de 2005
Sobre el canto
El júbilo es un sonido que indica la incapacidad de expresar lo que siente el corazón. Y este modo de cantar es el más adecuado cuando se trata del Dios inefable. Porque, si es inefable, no puede ser traducido en palabras. Y, si no puedes traducirlo en palabras y, por otra parte no te es lícito callar, lo único que puedes hacer es cantar con júbilo. De este modo, el corazón se alegra sin palabras y la inmensidad del gozo no se ve limitada por unos vocablos. Cantadle con maestría y con júbilo.
29 de julio de 2005
Que nadie se ensoberbezca, sino que se gloríe en la cruz del Señor
Considera, oh hombre, en cuán grande excelencia te ha puesto el Señor Dios, porque te creó y formó a imagen de su amado Hijo según el cuerpo, y a su semejanza (cf. Gén 1,26) según el espíritu. Y todas las criaturas que hay bajo el cielo, de por sí, sirven, conocen y obedecen a su Creador mejor que tú. Y aun los demonios no lo crucificaron, sino que tú, con ellos, lo crucificaste y todavía lo crucificas deleitándote en vicios y pecados. ¿De qué, por consiguiente, puedes gloriarte? Pues, aunque fueras tan sutil y sabio que tuvieras toda la ciencia (cf. 1 Cor 13,2) y supieras interpretar todo género de lenguas (cf. 1 Cor 12,28) e investigar sutilmente las cosas celestiales, de ninguna de estas cosas puedes gloriarte; porque un solo demonio supo de las cosas celestiales y ahora sabe de las terrenas más que todos los hombres, aunque hubiera alguno que hubiese recibido del Señor un conocimiento especial de la suma sabiduría. De igual manera, aunque fueras más hermoso y más rico que todos, y aunque también hicieras maravillas, de modo que ahuyentaras a los demonios, todas estas cosas te son contrarias, y nada te pertenece, y no puedes en absoluto gloriarte en ellas; por el contrario, en esto podemos gloriarnos: en nuestras enfermedades (cf. 2 Cor 12,5) y en llevar a cuestas a diario la santa cruz de nuestro Señor Jesucristo (cf. Lc 14,27).
22 de julio de 2005
Grandes pequeñeces
¡Oh cuán presto se pasa la gloria del mundo! Pluguiera a Dios que su vida concordara con su ciencia, y entonces hubieran estudiado y leído bien. ¡Cuántos perecen en este siglo por su vana ciencia, que cuidan poco del servicio de Dios! Y porque eligen ser más grandes que humildes, por eso se hacen vanos en sus pensamientos. Verdaderamente es grande el que tiene gran caridad. Verdaderamente es grande el que se tiene por pequeño y tiene en nada la más encumbrada honra. Verdaderamente es prudente el que todo lo terreno tiene por estiércol (Phil. 3,8) para ganar a Cristo. Y verdaderamente es sabio el que hace la voluntad de Dios y deja la suya.
Imitación de Cristo, Libro Primero, Cap 3
21 de julio de 2005
Conocimiento útil
“Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores”.
Sócrates
“¿Qué importa saber lo qué es una línea recta si no se sabe lo que es la rectitud?”
19 de julio de 2005
Sabiduría
«¿Acaso el principio de sabiduría no es abstenerse de todo aquello que desagrada a Dios? Y, ¿cómo puede uno abstenerse si no es evitando hacer algo sin haber pedido consejo, o no diciendo lo que no hay que decir, o considerándose a sí mismo loco, tonto, despreciable y que no vale nada? »
Fugaz
De las Florecillas, Cap XVIII
18 de julio de 2005
- ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti?
Al oír esto, San Francisco sintió una grande alegría de espíritu, y estuvo por largo espacio vuelto el rostro al cielo y elevada la mente en Dios; después, con gran fervor de espíritu, se dirigió al hermano Maseo y le dijo:
15 de julio de 2005
Escrito Catequísticos.
"Puede también responder que Dios mismo testifica que las enseñanzas de la fe son verdaderas. Si un rey enviara una carta sellada con su sello, nadie osaría decir que aquella carta no provenía de la voluntad del rey. Ahora bien, todo lo que os santos creyeron y nos transmitieron sobre la fe de Cristo, está sellado con el sello de Dios. Este sellos son las obras que ninguna criatura puede hacer, es decir, los milagros, con los que Cristo confirmó las palabras de los Apóstoles y de los santos.
Si dijeras que nadie ha visto milagros, te respondo: es sabido que el mundo entero daba culto a los ídolos y perseguía la fe de Cristo, según narran hasta los mismos historiadores paganos; pero ahora se han convertido a Cristo todos, sabios, nobles, ricos, poderosos y grandes, ante la predicación de unos sencillos, pobres y escasos predicadores de Cristo. O se ha realizado esto con milagros, o sin ellos. Si con milagros, ya tienes la respuesta. Si sin ellos, diré que no pudo darse milagro mayor que el que el mundo entero se convirtiese sin milagros. No necesitamos más.
En conclusión, nadie debe dudar acerca de la fe, sino creer las cosas de fe más que las que puede ver, porque la vista del hombre puede engañarse, pero la sabiduría de Dios jamás se equivoca."
Santo Tomás de Aquino
Gloriarse en la cruz
- Y ahora escucha la conclusión, hermano León: por encima de todas las gracias y de todos los dones del Espíritu Santo que Cristo concede a sus amigos, está el de vencerse a sí mismo y de sobrellevar gustosamente, por amor de Cristo Jesús, penas, injurias, oprobios e incomodidades. Porque en todos los demás dones de Dios no podemos gloriarnos, ya que no son nuestros, sino de Dios; por eso dice el Apóstol: ¿Qué tienes que no hayas recibido de Dios? Y si lo has recibido de Él, ¿por qué te glorías como si lo tuvieras de ti mismo? (1 Cor 4,7). Pero en la cruz de la tribulación y de la aflicción podemos gloriarnos, ya que esto es nuestro; por lo cual dice el Apóstol: No me quiero gloriar sino en la cruz de Cristo (Gál 6,14).
A Él sea siempre loor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
14 de julio de 2005
Como peregrinos
Puesto que San Francisco y sus compañeros habían sido llamados y elegidos por Dios para llevar la cruz de Cristo en el corazón y en las obras y para predicarla con la lengua, parecían, y lo eran, hombres crucificados en la manera de vestir, en la austeridad de vida y en sus acciones y obras; de ahí que deseaban más soportar humillaciones y oprobios por el amor de Cristo que recibir honores del mundo, muestras de respeto y alabanzas vanas; por el contrario, se alegraban de las injurias y se entristecían con los honores. Y así iban por el mundo como peregrinos y forasteros, no llevando consigo sino a Cristo crucificado. Y, puesto que eran verdaderos sarmientos de la verdadera vid, Jesucristo, producían copiosos y excelentes frutos en las almas que ganaban para Dios.
13 de julio de 2005
Sano equilibrio sonoro
El hombre taciturno, excesivamente callado, se convierte en un ser desagradable; pero los que hablan sin parar irritan y aburren a sus oyentes. Tenemos, pues, que evitar las palabras inútiles, pero sin caer en el laconismo exagerado, incompatible con la delicadeza.
-Había en Teherán, en Persia, un viejo mercader que tenía tres hijos. Un día el mercader llamó a los jóvenes y les dijo: “El que sea capaz de pasar el día sin pronunciar una palabra inútil recibirá de mí un premio de veintitrés timunes”.
Al caer de la noche los tres hijos fueron a presentarse ante el anciano. Dijo el primero:
-Evité hoy ¡Oh, padre mío! Toda palabra inútil. Espero, pues, haber merecido, según tu promesa, el premio ofrecido. El premio, como recordarás sin duda, asciende a veintitrés timunes.
El segundo se acercó al viejo, le besó las manos, y se limitó a decir:
-¡Buenas noches, padre!
El más joven no dijo una palabra. Se acercó al viejo y le tendió la mano para recibir el premio. El mercader, al observar la actitud de los tres muchachos, habló así:
-El primero, al presentarse ante mí, fatigó mi intención con varias palabras inútiles; el tercero se mostró exageradamente lacónico. El premio corresponde, pues, al segundo, que fue discreto sin verbosidad, y sencillo sin afectación.
12 de julio de 2005
El símbolo del cordero.
Era costumbre en el antiguo Oriente que los reyes se llamaran a sí mismos pastores de su pueblo. Era una imagen de su poder, una imagen cínica: para ellos, los pueblos eran como ovejas de las que el pastor podía disponer a su agrado. Por el contrario, el pastor de todos los hombres, el Dios vivo, se ha hecho él mismo cordero, se ha puesto de la parte de los corderos, de los que son pisoteados y sacrificados. Precisamente así se revela Él como el verdadero pastor: "Yo soy el buen pastor [...]. Yo doy mi vida por las ovejas", dice Jesús de sí mismo (Jn 10, 14s.).
No es el poder lo que redime, sino el amor. Éste es el distintivo de Dios: Él mismo es amor. ¡Cuántas veces desearíamos que Dios se mostrara más fuerte! Que actuara duramente, derrotara el mal y creara un mundo mejor. Todas las ideologías del poder se justifican así, justifican la destrucción de lo que se opondría al progreso y a la liberación de la humanidad. Nosotros sufrimos por la paciencia de Dios. Y, no obstante, todos necesitamos su paciencia. El Dios, que se ha hecho cordero, nos dice que el mundo se salva por el Crucificado y no por los crucificadores. El mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres.
Ratzinger
11 de julio de 2005
Misericordia y Amor
"Él (Juan Pablo II) ha interpretado para nosotros el misterio pascual como un misterio de la divina misericordia. Escribe en su último libro: El límite impuesto al mal “es en definitiva la divina misericordia” (Memoria e Identidad”, pág. 70). Y reflexionando sobre el atentado dice: “Cristo, sufriendo por todos nosotros, le ha dado un nuevo sentido al sufrimiento; lo ha introducido en una nueva dimensión, en un nuevo orden: aquel del amor… es el sufrimiento que quema y consume el mal con la flama del amor y trae también del pecado un multiforme brote de bien” (pág. 199). Animado por esta visión, el Papa ha sufrido y amado en comunión con Cristo y por eso el mensaje de su sufrimiento y de su silencio ha sido así elocuente y fecundo."
Ratzinger
Empresarios y política (*)
La categoría “empresarios” engloba a agentes económicos muy diferentes. A los empresarios innovadores, descriptos por Joseph Schumpeter, que viven peleando en el mercado y aumentando sus beneficios, diferenciando sus productos o modificando sus procedimientos a través de las innovaciones, y también a quienes utilizan al Estado para vivir a costa del resto de sus conciudadanos, descriptos por Guido Di Tella, cuando diferenció entre la generación de rentas y la de cuasirrentas.
Para unos y otros, la política es un insumo, como la energía o los recursos humanos. Los primeros la viven como una carga impositiva, de gestión (tienen que sobrevivir a funcionarios, a quienes tienen que rendir pleitesía, los cuales en sus empresas no trabajarían ni de cadetes), etc.; los segundos la viven como una oportunidad, cuando consiguen una ventaja que no genera riqueza real, pero que tira la manta para cubrir sus pies, dejando a la intemperie los pies ajenos.
Esto lleva a los segundos a aplaudir a las autoridades de turno, y a los primeros por lo menos a no enfrentarlas. Quiero creer que cuando el presidente Kirchner recibe el aplauso de los empresarios que ya invirtieron en nuestro país, no pensará que lo quieren, o que está en el rumbo correcto.
Esta postura de los empresarios es muy criticada por los intelectuales, o por quienes se la dan de tales. Esa crítica ignora dos puntos fundamentales: que los empresarios no tienen objetivos políticos, sino objetivos… empresarios, y que en la Argentina el gobierno en general y el presidente de la Nación y su ministro de Economía son muy poderosos.
Que los empresarios tengan objetivos empresariales y no políticos genera el comportamiento descripto. Pero tiene la enorme ventaja de que seguirán produciendo, no importa quién gane la próxima elección. ¡Menos mal! Me encanta comer pizza. ¿Qué pasaría si los pizzeros de mi barrio fueran partidarios del candidato X, y resulta que gana el candidato Y? No comería más pizza. Afortunadamente, en mi barrio los pizzeros son de todos los candidatos, de la primera hora, y yo seguiré comiendo pizza.
El presidente argentino tiene más poder, con respecto a los empresarios locales, que el presidente Bush con los suyos. El 18 de octubre de 2004 el New York Times recomendó de manera entusiasta que se votara por el candidato demócrata Kerry. Como se sabe, ganó Bush. ¿Alguien piensa que al directorio del matutino se le movió algún pelo? Bush no le retiró al diario la publicidad oficial? porque no ponía, y si le envía un inspector impositivo se va a aburrir, porque todas las operaciones están en blanco.
El caso argentino es distinto, porque aún dejando de lado la arbitrariedad, la discrecionalidad de la política económica es fortísima entre nosotros. ¿Qué proporción del resultado de cualquier empresa depende de lo que se le ocurra al funcionario de turno, en un país donde se modifican con tanta frecuencia impuestos, subsidios, prohibiciones, congelamientos, etc., como en la Argentina? En algunos períodos esto fue tan intenso que me llevó a acuñar la siguiente frase: "Los empresarios están tan ocupados, que no les queda tiempo para trabajar", lo cual no es un juego de palabras.
No les pidamos a los empresarios que tengan objetivos políticos, y menos para que reemplacen a los políticos, porque no saben hacer su trabajo. Durante muchos años pensamos que los militares podrían reemplazar a los políticos, y afortunadamente hace más de dos décadas que nos convencimos de que no. En todo caso, votemos a los candidatos que mejor expliciten que establecerán reglas de juego, que estén al frente de las empresas los schumpeterianos, y no los buscadores de rentas.
Ultima: nada de esto implica que determinada persona, de "profesión" empresario, actúe en política. Bienvenido, si lo siente. Para ello tendrá que adoptar la lógica de la política, que no es la misma que la del mundo de los negocios.
(*) Juan Carlos De Pablo
8 de julio de 2005
Decidir
- Es mi máxima manifestación de libertad el decidir por mi mismo lo que deseo lograr y realizar.
- El primero y el último privilegio de mi libertad es mi capacidad de decidir.
- La más sublime expresión de mi libertad es mi propia responsabilidad, solamente a través de la responsabilidad conoceré la auténtica libertad.
- Es asumir responsablemente las consecuencias de cada una de mis decisiones y sin evadirme a ellas, cumplirlas lealmente.
- Es ser el único propietario de mi existir y vivir intensamente la auténtica independencia.
- Mi propia voluntad es la que me garantiza vivir la libertad, sin ella mi existir es como una embarcación sin brújula y sin destino alguno.
- En la calidad de mis decisiones está la arquitectura de mi propia vida.
- La única garantía que me asegura decidir acertadamente son mis propios valores, y ante la indecisión y la oscuridad iluminan mi camino.
- Decidir es autoafirmar mi libertad, que es el camino para descubrir la verdad, la belleza y el amor.
Miguel Angel Cornejo
Política sin principios.Juan Pablo II rezó sobre la tumba de este gran líder, donde figura lo citado.
Riqueza sin trabajo.
Placer sin responsabilidad.
Conocimiento sin carácter.
Comercio sin moralidad.
Religión sin sacrificio.
PD: que arroje la primera piedra quien ......
6 de julio de 2005
Valores, reglas de juego y conductas.
Si le entró la duda cuando la cuestión se plantea entre 2 personas, imagínese lo que puede llegar a ocurrir cuando el número aumenta. Vivo en un edificio de departamentos, habitado por 28 copropietarios. El agua caliente se provee de manera centralizada. Quiere decir que pago la veintiocho ava parte del agua caliente que utilizo para ducharme, es decir, “nada”. No sabe lo que demoro bajo la lluvia, dado que el agua caliente no me cuesta “nada”. Pero pago el agua caliente que utiliza cada uno de mis vecinos, a cada uno de los cuales, naturalmente, el agua también les cuesta… “nada”. Muy limpitos todos, pero utilizando más agua que la que utilizaríamos si cada uno pagara lo suyo.
Si paso del edificio donde vivo, al país en su conjunto, la modificación de las conductas es todavía más dramática. Cada uno de nosotros está entusiastamente a favor de que los jubilados cobren más, se asignen mayores recursos a la educación y a la ciencia, y también que nadie se quede sin ver los partidos de la selección nacional por televisión abierta. Porque como el costo se reparte entre tantas personas –los contribuyentes impositivos-, cada uno tiene la sensación de que no está pagando nada. En otros términos, uno demuestra que tiene buen corazón, sin costo… aparente.
¿Recuerda la oblea docente, es decir, la cucarda que hubo que pegar en el parabrisas de los autos, para demostrar que se había pagado el impuesto específico que se había creado para financiar el aumento a los maestros? Algunos de mis colegas, correctamente desde el punto de vista técnico, calificaron a dicho impuesto como distorsivo. Yo también, pero también lo califiqué de “pedagógico”, lo cual no deja de ser irónico en el caso de un impuesto para financiar el aumento a los maestros; y lo califiqué de pedagógico porque unió el aumento del gasto público, a la necesidad de explicitar su financiamiento. Fue notable el rechazo que produjo en muchos ciudadanos comunes, quienes vieron unidos su buen corazón con cierto impacto en sus bolsillos.
Los economistas diferenciamos los valores y las conductas, explicando que en función de los primeros y a la luz de las reglas de juego imperantes, generamos las decisiones. La misma persona que llegó hasta el aeropuerto de un país manejando “mal”, sale del aeropuerto de otro país manejando “bien”… sin haber recibido ningún curso de manejo durante el vuelo. Mismos valores, diferentes costos, generan distintos hábitos de manejo de los automóviles.
En base a lo cual recomendamos que, hasta donde sea posible, los precios tienen que reflejar los recursos utilizados en la elaboración de los distintos productos. Para evitar el horror de que el portero del edificio de departamentos, como no paga el consumo de agua potable del edificio, en vez de barrer las hojas con una escoba, las corra con el chorro de agua que sale de la manguera. Una locura… absolutamente racional para quien tiene que tomar la decisión, en este caso, el portero del edificio (si el consorcio le aumentara el sueldo al portero, y le vendiera el agua, veríamos como éste compraría una escoba y cerraría la canilla).
“Hace algunos años, en un viaje por barco entre Inglaterra y Dinamarca, me dio pena descubrir –al comprar el boleto- que los pasajeros pagarían por la comida que consumieran. A diferencia de los trasatlánticos, la comida no era `gratis’. De más está decir que era consciente de que en ambos casos estaba pagando mi comida. Aunque mi conducta era irracional, esto no afectó mi actitud y sufrí una muy real pérdida de utilidad en el viaje escandinavo, porque la comida me representó un costo monetario visible”, afirmó William J. Baumol, un brillante economista (Baumol, 1986).
Nítida descripción del éxito de los comedores de “tenedor libre”. Acuden a los referidos restaurantes personas que, con el deliberado propósito de aprovecharse del dueño, pretenden comer 6 bifes de chorizo, 2 docenas de morcillas y 4 kilos de papas fritas, sin pagar extra. Ignorando que, por más que –una vez abonado el ingreso- la comida es gratis, el estómago tiene su límite, y por consiguiente uno termina comiendo lo que hubiera comido en un restaurante normal, o un poquito más, pagando… bastante más. El inteligente dueño de un restaurante de tenedor libre le vende al comensal la ilusión de que lo puede embromar, cuando al final es este último quien termina embromado.
Cada tanto nos gusta vivir en la magia. El problema, como todo, está en las proporciones.
En pleno siglo... II
Fuente: aunque Ud no lo crea: Clarín
4 de julio de 2005
Casualidad?
Nunca Gandhi tuvo un pensamiento tan cristiano como ese, pues:
"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida"
1 de julio de 2005
Como el cangrejo.

Al gran pueblo argentino: SALUD!!!!!
El "Pobrecillo de Dios"
Tú eres santo, Señor, Tú eres Dios sobre los dioses,
Tú eres el único capaz de milagros.
Tú eres el bueno, el buenísimo, Tú eres la Bondad Suprema.
Tú eres el Amor, Tú eres la Sabiduría, la Humildad y la Paciencia.
Tú eres la Belleza, la Certidumbre, la Paz y la Alegría.
Tú eres nuestra Esperanza, la Justicia, toda nuestra riqueza.
Tú eres nuestro Patrono, nuestro Defensor y nuestro Guardián.
Tú eres la Dulzura infinita de nuestra alma.
Tú eres el fuerte, Tú eres el grande, Tú eres el Altísimo.
Alabad al Señor, alabad todas las obras del Señor,
celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, sol, luna, estrellas del Cielo,
celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, todas las lluvias, todos los rocíos,
todos los espíritus del Señor.
Celebrad, venerad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, fuego, calor, frío, hielo.
Celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, nieves y escarchas, relámpagos y nubes.
Celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, luces y tinieblas, días y noches.
Celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Tierra, alaba al Señor. Alabad al Señor, colinas
y montañas y todo lo que verdea sobre la tierra.
Celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
Alabad al Señor, fuentes, mares, ríos y torrentes
y todas las aguas vivas.
Celebrad y glorificad al Señor en la eternidad.
—Hermano León, ¿dónde estás? No te veo.
—Estoy aquí, cerca de ti, padre Francisco. ¡Ordena!
—¿Tienes una pluma y tinta contigo?
—Siempre tengo plumas y tinta, padre Francisco, ordena.
—Escribe.
La prisa de dictar antes de que desapareciera su visión le hacia temblar.
—Te escucho, padre Francisco.
—Escribe: «Soy una caña que se dobla bajo el soplo de Dios. Espero que la Muerte venga a segarme, a atravesarme, a transformarme en flauta y que así, entre sus labios, retorne cantando al eterno cañaveral del Señor».
«Altísimo,todopoderoso y Bondadosísimo Señor,
¡A ti las alabanzas, la gloria y el honor y toda la bendición!
A ti solo, Altísimo, convienen,
y ningún hombre es digno de pronunciar Tu nombre.
Alabado seas, Señor, por todas las criaturas,
y especialmente por nuestro hermano el Sol,
que nos da la luz y mediante el cual nos iluminas.
Y que es hermoso y resplandeciente y que, con su gran claridad,
nos da testimonio de Ti, oh Señor.
Alabado seas, Señor, por tu hermana Luna y por las estrellas,
que creaste en el Cielo, brillantes, preciosas y hermosas.
Alabado seas, Señor, por nuestro hermano el Viento
y por el Aire y por las Nubes
y por el Sereno, así como por todos los tiempos.
Alabado seas, Señor, por nuestra hermana el Agua,
la humilde, la amable, la pura.
Alabado seas, Señor, por nuestro hermano el Fuego
por medio del cual iluminas la noche,
y que es hermoso, robusto y alegre.
Y alabado seas, Señor, por nuestra hermana y madre la Tierra
que nos alimenta y sostiene
y nos da una infinidad de frutos, de flores y de árboles.
¡Alabad y bendecid al Señor!
¡Agradecedle y servidle con gran humildad!»
«Alabado seas, Señor, por nuestra hermana la Enfermedad.
Es buena y severa y tortura al hombre.
Ayuda al alma a liberarse de la carne».
«Alabado seas, Señor,
por todos los que perdonan a sus enemigos por amor a Ti.
Bienaventurados los que padecen la injusticia y la tribulación
por amor a la paz.
Y bienaventurados los pacificadores,
pues por Ti, Señor, serán coronados».
«Alabado seas, Señor, por nuestra hermana la Muerte,
de la cual ningún ser vivo puede escapar.
Desdichados los que mueren en pecado, pero bienaventurados,
Señor, los que obedecieron tus diez mandamientos.
Los que no temen la Muerte, ésos aman la Muerte».
San Francisco de Asís
21 de junio de 2005
K tras K
2 de junio de 2005
De la Congregación para la Doctrina de la Fe
La enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y la complementariedad de los sexos repropone una verdad puesta en evidencia por la recta razón y reconocida como tal por todas las grandes culturas del mundo. El matrimonio no es una unión cualquiera entre personas humanas. Ha sido fundado por el Creador, que lo ha dotado de una naturaleza propia, propiedades esenciales y finalidades. Ninguna ideología puede cancelar del espíritu humano la certeza de que el matrimonio en realidad existe únicamente entre dos personas de sexo opuesto, que por medio de la recíproca donación personal, propia y exclusiva de ellos, tienden a la comunión de sus personas. Así se perfeccionan mutuamente para colaborar con Dios en la generación y educación de nuevas vidas. (“Sed fecundos y multiplicaos”)
Sin embargo, según la enseñanza de la Iglesia, los hombres y mujeres con tendencias homosexuales « deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta ». Tales personas están llamadas, como los demás cristianos, a vivir la castidad. Pero la inclinación homosexual es « objetivamente desordenada », y las prácticas homosexuales « son pecados gravemente contrarios a la castidad ».
Es necesario recordar que la tolerancia del mal es muy diferente a su aprobación o legalización.
Ante el reconocimiento legal de las uniones homosexuales, o la equiparación legal de éstas al matrimonio con acceso a los derechos propios del mismo, es necesario oponerse en forma clara e incisiva. Hay que abstenerse de cualquier tipo de cooperación formal a la promulgación o aplicación de leyes tan gravemente injustas, y asimismo, en cuanto sea posible, de la cooperación material en el plano aplicativo.
La comprensión de los motivos que inspiran la necesidad de oponerse a las instancias que buscan la legalización de las uniones homosexuales requiere algunas consideraciones éticas específicas, que son de diferentes órdenes.
De orden racional:
Toda ley propuesta por los hombres tiene razón de ley en cuanto es conforme con la ley moral natural, reconocida por la recta razón, y respeta los derechos inalienables de cada persona.
De orden biológico y antropológico:
Las uniones homosexuales [...] no están en condiciones de asegurar adecuadamente la procreación y la supervivencia de la especie humana.
Como demuestra la experiencia, la ausencia de la bipolaridad sexual crea obstáculos al desarrollo normal de los niños eventualmente integrados en estas uniones. A éstos les falta la experiencia de la maternidad o de la paternidad. La integración de niños en las uniones homosexuales a través de la adopción significa someterlos de hecho a violencias de distintos órdenes, aprovechándose de la débil condición de los pequeños, para introducirlos en ambientes que no favorecen su pleno desarrollo humano. Ciertamente tal práctica sería gravemente inmoral y se pondría en abierta contradicción con el principio, reconocido también por la Convención Internacional de la ONU sobre los Derechos del Niño, según el cual el interés superior que en todo caso hay que proteger es el del infante, la parte más débil e indefensa.
La sociedad debe su supervivencia a la familia fundada sobre el matrimonio.
Para sostener la legalización de las uniones homosexuales no puede invocarse el principio del respeto y la no discriminación de las personas. Distinguir entre personas o negarle a alguien un reconocimiento legal o un servicio social es efectivamente inaceptable sólo si se opone a la justicia. No atribuir el estatus social y jurídico de matrimonio a formas de vida que no son ni pueden ser matrimoniales no se opone a la justicia, sino que, por el contrario, es requerido por ésta.