25 de abril de 2005


"Todos somos muy ignorantes.
Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas."

Albert Einstein

29 de marzo de 2005

LAFSA tiene AFTOSA

La “empresa” abona salarios por $ 2.039.466 mensuales, más $ 236.525 por vales de comida. El total, dividido por los 855 empleados que conforman su personal, da un promedio de $ 2.662 mensuales (de ahí mi denominación de “planes trabajar de lujo”).
Pero no termina aquí la cosa. Porque cuando se repasa la lista de los 855 empleados de LAFSA, surge que cientos de ellos no son ex empleados de DINAR, LAPA, etc. No sólo no fueron empleados, sino que algunos son parientes de algunos actuales funcionarios.

Es comprensible la poca gracia que a todas estas personas, les puede causar la privatización de LAFSA a manos de LAN. Porque se les termina la “fiesta”.
El club de los estadomaníacos está integrado por algunos ingenuos y otros piolas. Los segundos defienden exclusivamente intereses personales, pero como no lo pueden hacer a cara descubierta, se envuelven en la bandera argentina, esgrimen el argumento en la dignidad nacional, etc., para que los contribuyentes impositivos los sigamos manteniendo. Como hubiera ocurrido, bajo este gobierno, en ausencia del “drogaducto”. Los primeros, quienes fuera de toda especulación personal añoran las empresas públicas, deberían reflexionar a partir de los datos que se acaban de publicar, que ratifican buena parte de la experiencia argentina en la materia, abundante durante la segunda mitad del siglo XX. El argumento de que el pasado de las empresas públicas fue horroroso, pero el presente y el futuro no tienen por qué serlo, lógicamente impecable, choca contra el hecho de que la inamovible estructura decisoria pública es notoriamente proclive a generar “fiestas”, que (disimuladamente, hasta que todo se destapa) pagamos quienes abonamos impuestos.

LAFSA, lamentable (aunque no sorprendentemente) agrega un ejemplo más a las barbaridades del Estado empresario.


Juan Carlos de Pablo

No tengo, soy.

“La mitad de los bebés que se matan con el aborto, son niñas;
entonces no todas las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo”.

Agrego: sin tener en cuenta que no se "tiene" un cuerpo como se tiene un auto, un plato o un cuaderno borrador. Se es cuerpo, se es alma.
Nada más ni nada menos... una sutil diferencia gramatical, una infinita diferencia antropológica.

28 de marzo de 2005

Día del niño por nacer

Te condenaron a muerte, tu silencio y mi silencio.
Las gargantas en tumulto ante el Pretor somnoliento,
lapidaron con sus gritos el mármol de tu silencio.
¿Por qué te quedas callado, si eres el Divino Verbo?
Escupieron las gargantas alaridos a mi miedo.
Al oleaje de los gritos debí levantar mi pecho,
dique de amor y diamante, contra el torrente protervo.
Pero fui arena medrosa que no supe defenderlo.
Lo condenaron a muerte, su silencio y mi silencio:
uno, silencio de amor; otro, silencio de miedo.

23 de marzo de 2005

La hormiga y el saltamontes. (Versión original)

Una hormiga y un saltamontes viven en el mismo campo. Durante el verano, la hormiga trabaja día y noche recogiendo alimento para el invierno y preparando su casa para estar caliente durante los meses fríos que se aproximan.Mientras tanto, el saltamontes, canta y revolotea, come toda la hierba que desea y tiene hijos y más hijos. Llega el invierno, el pasto se muere y hace mucho frío. La hormiga está en su casa, bien alimentada y abrigada, pero el saltamontes que no se preparó para el invierno, se muere dejando un montón de crías, sin alimento ni refugio.

La hormiga y el saltamontes. (Versión argentina)


La primera parte es igual, pero como la cosa ocurre en nuestro país, surgen algunas complicaciones...

Los descendientes del saltamontes, muertos de hambre, quieren saber por qué se permite que la hormiga esté caliente y bien alimentada, mientras ellos, que viven al lado, lo hacen en condiciones terribles, sin comida y sin suficiente ropa.

Aparece el equipo de una estación de TV que graba y proyecta la situación de los pobres saltamontes, en contraste con la hormiga, en su confortable hogar y con la despensa llena de comida.El público queda estupefacto. ¿Cómo puede ser posible que en este bello campo se permita que sufran tanto los pobres saltamontes, mientras que la hormiga vive con tanto lujo?

En menos de lo que canta un gallo, se forma la UAS (Unión Argentina de Saltamontes - "gremios"). Acusan a la hormiga de "protección especial" y declaran a los saltamontes víctimas de treintamillones de años de opresión verde.Realizan una manifestación de protesta frente a la casa de la hormiga y le llenan la calle de basura ("escrache") La TV los entrevista y los miembros de la familia del saltamontes declaran que, si sus exigencias no son satisfechas, se verán obligados a vivir una vida de criminales. Sólo por práctica y costumbre, asaltan al personal de la cadena de TV y le roban la camioneta. La CTR (Comisión para Tomar y Redistribuir - "acción social") justifica su conducta diciendo que es legal debido a la discriminación y opresión de que han sido objeto los saltamontes por parte de la hormiga. Exigen que la hormiga se disculpe con los saltamontes por lo que les ha hecho y que se compense por todas las hormigas de la historia que han hecho lo mismo en contra de los saltamontes.

El PUCAMAS (Pueblo Contra los Abusos y Maltrato a los Saltamontes) declaraque va a iniciar una Guerra Santa. El Presidente aparece en el noticiero de las 8 a.m. y dice que hará todo lo que esté a su alcance a favor de los saltamontes, a los que se les ha negado la prosperidad que se merecen por quienes se han beneficiado injustamente durante todo el verano. El gobierno decreta el DESIEVE (Decreto Sobre la Igualdad Económica de los Verdes Empobrecidos - "corralito" y "planes descansar"), retroactivo al comienzo del verano, por el cual se multa a la hormiga por no haber empleado una cantidad proporcional de insectos verdes y, como no le queda nada para pagar sus impuestos vencidos, el gobierno le confisca su casa para redistribuirla.

La historia termina cuando vemos al saltamontes comiéndose lo que queda de la comida de la hormiga, mientras la casa que ocupa (justamente la antigua casa de la hormiga) se le cae encima porque no supo mantenerla. En la TV (que ahora pertenece a un saltamontes y un par de sus amigos luego de haberla robado a una hormiga) aparece el Presidente ante un grupo de saltamontes que cantan y bailan frenéticamente, para anunciar que una nueva era de "igualdad" ha amanecido en el campo.

Mientras tanto, a la hormiga no se le permite trabajar porque, históricamente, se ha aprovechado del campo. En su lugar, diez saltamontes trabajan tan sólo 2 horas diarias y se roban la mitad de lo que llegan a cosechar. Cuando llega el invierno y no se ha cosechado suficiente alimento, se declaran en huelga y exigen un aumento de salarios del 150% para poder comprar más comida, la cual, ahora, tiene que ser importada ya que los saltamontes no son suficientemente productivos como para producir legalmente esa cantidad de alimentos.La hormiga empaca sus cosas y emigra a otro campo, donde monta una compañía de alimentos y se hace millonaria vendiendo sus productos al campo de donde salió.

Como nacimos...

El que muere no puede llevarse nada consigo: “Como salió del vientre de su madre, desnudo volverá, como ha venido; y nada podrá sacar de sus fatigas que pueda llevar en la mano”[1]. Y entonces aparece la pregunta fundamental: para qué sirve afanarse para hacerse rico? ¿De qué vale el fatigarse para el viento? Pobre rico piensa aprovechar la vida y se convierte en la víctima consumida por tantas desgracias. Cuál solución propone entonces el sabio pesimista? Vivir modestamente y no perder los pocos momentos de serenidad que Dios nos manda.
[1] Qo 5, 14.

22 de marzo de 2005

Comunicado de la Acción Católica

Ante la proximidad del Día del Niño por Nacer, la Acción Católica de la Ciudad de Buenos Aires anticipó un comunicado en el que denuncia al aborto como una violación al derecho fundamental a la vida, rechaza la manipulación genética y condena la eutanasia.
“El respeto por la dignidad de la persona –afirma la entidad- se manifiesta en el respeto por sus derechos. Estos derechos le corresponden al hombre por su propia naturaleza, siendo responsabilidad de las instituciones políticas protegerlos y ayudar a desarrollarlos”. Entre esos derechos destacan: la protección del niño y su madre antes y después del nacimiento, la protección de la familia, el acceso a la educación, a la salud, al trabajo y a la vivienda.

21 de marzo de 2005

El estado: ¿un verdadero taller literario?

Es conocido por todos el conflicto que se desató por las palabras que el obispo Baseotto le dirigió en una carta al secretario de salud (Ginéz González García... creo que es español). Pues bien, en la carta se menciona una cita bíblica en la que Jesús dice:

“Les aseguro que si no cambian y se hacen como los niños no entrarán en el reino de los cielos. El que se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. El que recibe a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.”
“Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al fondo del mar.”

¡Ay de quienes son ocasión de pecado en el mundo! Es inevitable que esto exista. Sin embargo, ¡Ay de aquello que sean ocasión de pecado!

Comienza el taller...: la frase de arrojar al mar me recuerda ciertos hechos que aquejaron a la Argentina años atrás. Pero qué descarado este obispo: dice que hay que ponerle una soga al cuello al secretario de salud y tirarlo al “río” (esa fue una cita textual de un diario argentino.)

Que a nadie se le ocurra escribir una carta a algún gobernante con intención de hacerle ver otros puntos de vista, e incluso la mismísima verdad, porque se las verá con el gran taller de las falacias y mentiras.

Si por ejemplo ud escribe en la carta la palabra “casa” lo tacharán de estúpido norteamericano que defiende la casa blanca y los intereses de los Estados Unidos, imperialista y opresor.

Si escribe la palabra “verdad” se enfrentará a titulares como: “un hombre llama mentiroso al gobierno y a toda la República Argentina”, o “un hombre escandaliza a los jóvenes vendiendo no sé que cosas” o miles más....

Esos son nuestros periodistas, amantes de la Verdad.
Esos son nuestros gobernantes, trabajadores incansables por el bienestar general.
Esos somos nosotros, nadando en este mar de estupideces. (Pido públicamente perdón por haber utilizado la palabra río..... digo mar)

17 de marzo de 2005

A ver si entiendo:

Ponga ud una empresa en la Argentina. Invierta todo lo necesario para ponerla en marcha, importando, si es necesario, lo conveniente para su funcionamiento, ofrezca trabajo en blanco. Usted será el amigo de la patria.

Luego de un tiempo, cuando el "gobierno" decida devaluar y se pongan todos los "dirigentes" (o debería decir "indigentes"?) de pie en una ovación sin fin por no pagar lo que se pidió prestado, usted será el enemigo de la patria. Porque, si bien a ud se le encarecen los precios de sus insumos (ya sea porque los importa, o porque son susceptibles de ser transados internacionalmente), ud no puede subir los precios. Y si tiene la suficiente valentía como para ponerse en contra de esta "ley", su empresa se verá gravemente poblada por graciosos hombrecitos que lo alentarán con bombos, lo tranquilizarán con palos, pañuelos que cubren sus rostros en señal de duelo, sabios gritos alentadores y sana violencia... me olvidaba de mencionar... no podrá faltar el rigor en el pensamiento y tendrán tan claras sus ideas que las podrán defender con una lucidez asombrosa.

La experiencia nos ha demostrado que tapar la olla a presión, a la larga, es peor. Esto me recuerda al adagio: "el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra".... bueno, está bien...

Fe de erratas: donde dice "dos", debe decir "n". Y entre nosotros... n tiende a infinito.

Ánimo!!!

28 de febrero de 2005

Frase

"Nada es más terrible que la ignorancia en acción"

Johann Wolfang von Goethe

Humildemente agrego:

"Nadie es más soberbio que el que pretende hacer lo que no sabe"

25 de febrero de 2005

Fátima II

"¡Sacrificaos (dice la Virgen) por los pecadores y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!"
"Al decir estas últimas palabras abrió de nuevo las manos. El reflejo de la luz parecía penetrar la tierra y vimos como un mar de fuego y sumergidos en este fuego los demonios y las almas como si fuesen brasas trasparentes y negras o bronceadas, de forma humana, que fluctuaban en el incendio llevada por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos los lados, semejante a la caída de pavesas en grandes incendios, pero sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor.
Los demonios se distinguían por sus formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero trasparentes como negros tizones en brasa. Asustados y como pidiendo socorro levantamos la vista a nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:"
-"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz...”

Relatos de Lucía

24 de febrero de 2005

Penitencia, penitencia, penitencia.

Oración del ángel en la primera aparición a los pastorcitos de Fátima (1917):

"Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman".

Oración del ángel en la tercera aparición: postrado ante un cáliz y una Hostia suspendidas en el aire:

“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores".

Fátima

Quisiera al final volver aún sobre otra palabra clave del 'secreto', que con razón se ha hecho famosa: 'mi Corazón Inmaculado triunfará'.¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ella ha introducido en el mundo al Salvador, porque gracias a este 'sí' Dios pudo hacerse hombre en nuestro mundo y así permanece ahora y para siempre. El maligno tiene poder en este mundo, lo vemos y lo experimentamos continuamente; él tiene poder porque nuestra libertad se deja alejar continuamente de Dios".
"Pero desde que Dios mismo tiene corazón humano y de ese modo ha dirigido la libertad del hombre hacia el bien, hacia Dios, la libertad hacia el mal ya no tiene la última palabra. Desde aquel momento cobran todo su valor las palabras de Jesús: 'padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo' (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa".

Cardenal Ratzinger

23 de febrero de 2005

Gloria a Dios!!!

La oración del Gloria tiene un particular sabor a cielo. Es como introducirnos en la intimidad de Dios, saltando de nuestro corazón al suyo, con un canto alegre y vibrante. Es una invitación, en toda regla, a dejarnos llenar de gozo en un Dios que descubrimos como ser personal, uno en esencia y trino en personas. Con el gloria hacemos eco a los ángeles que desde la eternidad y para la eternidad santifican y glorifican a Dios. Todas las criaturas están llamadas a eso: a glorificar a Dios. Cada una de ellas, siendo lo que es, canta a su creador. Es una invitación que les hace el Todopoderoso: “criaturas del Señor, bendecid al Señor”. Es como un rumor que pone música al coro de los ángeles. Pero el hombre tiene que interpretar también la partitura escrita por Dios uno y trino, para hacer que esa sinfonía se eleve de la tierra al cielo.
Toda la creación está expectante, como dice San Pablo, esperando la plena manifestación de los hijos de Dios. El hombre, descubriendo quién es, y siendo quien está llamado a ser, glorifica a Dios. Y sale de sus labios eso que los ángeles dicen con entera libertad, porque conocen y aman perfectamente a su creador, y no pueden quedarse callados. Los hombres quizá lo hayan descubierto tratando a los ángeles: que hay que glorificar a Dios, que como criaturas libres, exaltan su libertad glorificando al que les ha hecho libres para amar.
¿Qué podemos hacer sino quedarnos con la boca abierta ante Dios? El Gloria es eso: una oración corta y sencilla, pero clara y contundente. Es la oración de un corazón que se eleva al cielo y se abre en confidencia a Dios recociéndole tal y como es.
Todo se hace alabanza a la Santísima Trinidad: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Se busca pensador riguroso.

Si uno tuviera que pagar una "multa" cuando habla sin pensar, sobre temas que atañen a lo que permanece, es decir: sobre aquello que trasciende, habría dinero para alimentar a todos los pobres de este mundo desde hoy hasta su fin. Aunque quizá se esté alimentando a los que se han vuelto pobres por hablar de aquella manera y pagar multas...
Casi todos los diarios presentan el siguiente titular: "En su nuevo libro, el Papa compara el aborto con el Holocausto judío".
En su último libro, presentado ayer, el Papa compara el aborto con el Holocausto judío y en el epílogo de "Memoria e Identidad" reconoce que tras el atentado a balazos del 13 de mayo de 1981 "estaba prácticamente del otro lado" por la sangre que había perdido. El libro, está elaborado en forma de diálogos y en sus 25 capítulos a lo largo de un poco más de 200 páginas el pontífice reflexiona acerca de la "erupción del mal" que provocaron en el siglo XX las ideologías totalitarias como el nazismo y el comunismo.
Las comunidades judías de Italia y Alemania protestaron por la comparación que Juan Pablo II hace en el libro entre aborto y holocausto.
Me pregunto: ¿No se mata a un inocente (léase: al más inocente) cuando se aborta?
En fin, no me quiero (ni puedo) enroscar... es hora de trabajar. (No vaya a ser que termine pagando multas abultadas).

22 de febrero de 2005

Sólo en Argentina!!!

La semana pasada hubo una nueva marcha piquetera, pidiendo Dios sabe qué.

Una familia, intentó pasar. Algunos piqueteros se lo impidieron, rompiéndole el auto a patadas y con los palos que portan… "para organizar la marcha" (sic). En el auto estaban los padres y 3 de sus hijos, bien chiquitos, varios de los cuales terminaron hospitalizados. El principal agresor fue detenido.

Hasta aquí los hechos, que como vivimos en medio de una locura nos parecen tan normales, como que cambiamos de día cada medianoche.

El dirigente piquetero a cargo de la acción violenta declaró por radio que le parece bien que la familia damnificada le haga juicio al Estado, porque “la policía no cerró al tránsito la zona, como había hecho varias veces”. Al tiempo que le pidió disculpas a la familia Morello.

El abogado del agresor preso describió a su cliente como una víctima de las circunstancias, porque en realidad él había ido a ayudar a descomprimir la situación. También aclaró que está “on probation”, es decir, en período de prueba por faltas anteriores, pero que tenía que seguir siendo considerado inocente, hasta que la justicia determinara lo contrario. El agresor, a todo esto, sigue detenido, en función de sus antecedentes.

El presidente de la Nación recibió a la familia Morello en Casa de Gobierno. También les pidió disculpas (¿se habrá disculpado por la forma en que el gobierno encaró, desde su inicio, la cuestión de los piqueteros? No creo), y les dijo que se haría cargo de los gastos (¿él? No creo. Me parece que usted, yo, y todos los que pagamos impuestos). Como consecuencia de lo cual la familia mantiene en suspenso el juicio que le pensaba hacer al Estado.

Como digo, en materia de piqueteros, tanto durante el gobierno de Duhalde como en el actual, estamos viviendo con el domun al vesre.

2 de febrero de 2005

Mensaje de la cápsula del tiempo.

Vivimos una época rica en inteligencias creadoras, cuyas expresiones han de acrecentar considerablemente nuestras vidas. Hoy cruzamos
los mares merced a la fuerza desarrollada por el hombre, y empleamos también esa energía para aliviar a la humanidad del trabajo muscular agotador. Aprendimos a volar y somos capaces de enviar mensajes y noticias sin dificultad alguna a los más remotos lugares del mundo, por medio de ondas eléctricas.
No obstante, la producción y distribución de bienes se halla por completo desorganizada, de manera que la mayoría ha de vivir temerosa ante la posibilidad de verse eliminada del ciclo económico, y sufrir así la falta de lo necesario. Además, los habitantes de las distintas na-ciones se matan entre sí a intervalos regulares, por lo que también, debido a esta causa debe sentir miedo y terror todo el que piense en el futuro. Esta anomalía se debe al hecho de que la inteligencia y el carácter de las masas son muy inferiores a la inteligencia y al carácter de los pocos que producen algo valioso para la comunidad. Confío en que la posteridad lea estas afirmaciones con un sentido de justicia y la necesidad de un cambio en la situación.


Albert Einstein (1939)

La fábula de los ciegos

Durante los primeros años del hospital de ciegos, como se sabe, todos los internos detentaban los mismos derechos y sus pequeñas cuestiones se resolvían por mayoría simple, sacándolas a votación. Con el sentido del tacto sabían distinguir las monedas de cobre y las de plata, y nunca se dio el caso de que ninguno de ellos confundiese el vino de Mosela con el de Borgoña. Tenían el olfato mucho más sensible que el de sus vecinos videntes. Acerca de los cuatro sentidos consiguieron establecer brillantes razonamientos, es decir que sabían de ellos cuanto hay que saber, y de esta manera vivían tranquilos y felices en la medida en que tal cosa sea posible para unos ciegos.
Por desgracia sucedió entonces que uno de sus maestros manifestó la pretensión de saber algo concreto acerca del sentido de la vista. Pronunció discursos, agitó cuanto pudo, ganó seguidores y por último consiguió hacerse nombrar principal del gremio de los ciegos. Sentaba cátedra sobre el mundo de los colores, y desde entonces todo empezó a salir mal.
Este primer dictador de los ciegos empezó por crear un círculo restringido de consejeros, mediante lo cual se adueñó de todas las limosnas. A partir de entonces nadie pudo oponérsele, y sentenció que la indumentaria de todos los ciegos era blanca. Ellos lo creyeron y hablaban mucho de sus hermosas ropas blancas, aunque ninguno de ellos las llevaba de tal color. De modo que el mundo se burlaba de ellos, por lo que se quejaron al dictador. Éste los recibió de muy mal talante, los trató de innovadores, de libertinos y de rebeldes que adoptaban las necias opiniones de las gentes que tenían vista. Eran rebeldes porque, caso inaudito, se atrevían a dudar de la infalibilidad de su jefe. Esta cuestión suscitó la aparición de dos partidos.
Para sosegar los ánimos, el sumo príncipe de los ciegos lanzó un nuevo edicto, que declaraba que la vestimenta de los ciegos era roja. Pero esto tampoco resultó cierto; ningún ciego llevaba prendas de color rojo. Las mofas arreciaron y la comunidad de los ciegos estaba cada vez más quejosa. El jefe montó en cólera, y los demás también. La batalla duró largo tiempo y no hubo paz hasta que los ciegos tomaron la decisión de suspender provisionalmente todo juicio acerca de los colores.
Un sordo que leyó este cuento admitió que el error de los ciegos había consistido en atreverse a opinar sobre colores. Por su parte, sin embargo, siguió firmemente convencido de que los sordos eran las únicas personas autorizadas a opinar en materia de música.

Hermann Hesse (1929)

1 de febrero de 2005

“Si la teoría de la relatividad es correcta, Alemania proclamará que soy alemán y Francia me declarará ciudadano del mundo. Pero si es incorrecta, Francia dirá que soy alemán y Alemania declarará que soy un judío”.
Albert Einstein.

19 de enero de 2005

Ioannes Paulus II

"... cuando ya se veía claramente la gravísima injusticia de la realidad social, que se daba en muchas partes, y el peligro de una revolución favorecida por las concepciones llamadas entonces «socialistas», León XIII intervino con un documento que afrontaba de manera orgánica la «cuestión obrera». A esta encíclica habían precedido otras dedicadas preferentemente a enseñanzas de carácter político; más adelante irían apareciendo otras. En este contexto hay que recordar en particular la encíclica Libertas praestantissimum, en la que se ponía de relieve la relación intrínseca de la libertad humana con la verdad, de manera que una libertad que rechazara vincularse con la verdad caería en el arbitrio y acabaría por someterse a las pasiones más viles y destruirse a sí misma. En efecto, ¿de dónde derivan todos los males frente a los cuales quiere reaccionar la Rerum novarum, sino de una libertad que, en la esfera de la actividad económica y social, se separa de la verdad del hombre?

Centesimus Annus

7 de enero de 2005

La justicia y las matemágicas. Indexación.

Cada vez que leo algunas noticias en los matutinos mi estómago se retuerce hasta decir basta.

Lamentablemente nos vamos acostumbrado a cierto tipo de cosas. Nos habituamos a la injusticia selvática, a la corrupción, a la clientela política, a la ineficiencia, a la mediocridad, a la ley del menor esfuerzo, a la avivada criolla y como a diez mil etcéteras (¿será esto cultura?). Todo esto a costa (y muy a pesar) de aquellos que pagamos los impuestos...

He tenido que volver al diccionario para refrescar algunos conceptos, y qué curioso, diametralmente opuesto a lo que parece, encontré:
Justicia: Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. (Real Academia Española)
¿Justicia conmutativa? ¿Distributiva? Ni la una ni la otra parecen avalar la indexación que solicitan nuestros queridísimos "jueces". Estos adjetivos parecen propiedades a utilizar pura y exclusivamente en las matemáticas.

Para todos los habitantes que quieran habitar el suelo argentino, sabed que aquí la justicia se conmuta por la peor de las distribuciones.

Y al gran pueblo argentino... Salud!!!

6 de enero de 2005

K -tras- K

Ahora nuestro estimado presidente (el abogado Kirchner) (me resisto a llamar doctor a quien tiene un título de grado, sin ánimo de ofender) amenaza con controlar los precios si los empresarios los aumentan... y estoy convencido de que es capaz de hacerlo...
La consecuencia es sencilla de dilucidar: por un tiempito quizás no pase nada, luego aparecerá el mercado negro (o paralelo, según algunos autores), desabastecimiento, colas, etc., etc.
No quiero hacer apología del empresariado, pero tampoco se pueden desconocer ciertas cosas básicas que nuestra mismísima historia se ha cansado de señalarnos.
Tarde o temprano habrá que destapar la olla... Si es tarde: siendo optimista habrá hiperinflación. Si a caso es temprano... si es temprano me voy a ver un peliculón que mañana tengo que trabajar.

Ánimo!!!

30 de diciembre de 2004

La declaración de los deberes humanos.

Al fín!!!

Encontré un artículo sobre las obligaciones humanas... de Sergio Sinay* (para el diario La Nación). Trasncribo:

Quizá dentro de algunas centurias cause asombro que, al promediar el siglo XX, los países que componían las Naciones Unidas hubieran firmado una declaración de los derechos humanos. El documento, aprobado el 10 de diciembre de 1948, proclama los derechos civiles, económicos, sociales y políticos de “todos los miembros de la familia humana”.

Acaso los habitantes de ese futuro hipotético se pregunten por qué, al cabo de casi dos mil años de civilización cristiana y occidental y de muchos más de otras culturas, las personas tuvieron que recordarse a sí mismas que el solo hecho de nacer como tales las hacía acreedoras a una serie de prerrogativas vinculadas con la dignidad, la compasión, el respeto, la aceptación, la solidaridad. Con el concepto mismo de vida, en fin.

Los adultos de hoy, los que ya atravesamos la línea media de la vida, somos la primera generación de nuestra especie que vive bajo la cobertura de la Declaración de Derechos Humanos. Y en estos primeros años del siglo XXI la reivindicación de esos derechos parece cobrar una potencia y una perseverancia confirmatorias.

Esto se ve en el mundo y se vive de manera palpable en nuestra propia vida cotidiana. El trabajo, la alimentación, el voto, la educación, la salud, el salario, la antigüedad, la indemnización, la identidad de género, la sexualidad, la identidad, la paternidad, el propio origen familiar, la información en todos los campos y en todas las formas, la libertad, el libre desplazamiento y un número creciente e indeterminado de tópicos son invocados, con razón, como materia de derechos.

Asombra, de veras, la cantidad de derechos que pueden ser reivindicados. Y asombra también que durante tanto tiempo y en tantas sociedades (en muchas, lamentablemente, aún hoy) no hayan sido considerados, nombrados, exigidos ni, mucho menos, respetados. Sin embargo, hay en esta cuestión un aspecto paradójico e inquietante. Por una parte, la reivindicación y defensa de los derechos humanos nos conecta con nuestra condición humana, con la dignidad de esta condición. Por otro lado, de la manera en que dicha reivindicación tiende cada vez más a expresarse, nos disocia de un aspecto esencial de lo humano.

Quizá la conciencia humana alcance su más alto grado de expansión y de expresión cuando cada uno de nosotros pueda sentirse parte de un todo, antes que un todo entre partes sueltas. Cuando la hoja de un árbol cae, en el otoño, el árbol permanece. Sin la hoja, el árbol no hubiera sido el que es. Al morir la hoja, cesa una forma del árbol, pero no el árbol. ¿Qué es el árbol? ¿Su tronco, sus ramas, sus hojas, sus raíces? Es cada una esas cosas. Es todas. No es ninguna de ellas. Es el conjunto. Es imposible que una de todas esas partes se vea afectada sin que sea el árbol el perjudicado. Cuando una hoja enferma, el árbol está enfermo. Cuando un fruto se gesta, es el árbol el que brota. El vigor llega desde sus raíces; cuando es debilitado, ellas mueren.

El árbol no necesita aprender esto. Está en su semilla. Jamás una hoja conspira contra el árbol en nombre de su derecho al verdor perenne. Ni un tronco se desentiende de las ramas en nombre de su derecho a no ser sobrecargado. Ni una raíz se desprende del resto por su derecho a enterrarse a gusto. Hay una sabiduría, por llamarla así, secreta y natural que hace a la armonía del árbol. Cada una de sus partes es el todo y el todo es más que la suma de las partes.

En nuestros días y en nuestra sociedad, veo una tendencia creciente a invocar derechos como derechos de parte. Hay un creciente desinterés por cómo afecta esa invocación al resto del cuerpo social o de la comunidad humana, según, los medios que se utilicen. Los derechos de parte empiezan a prevalecer sobre los derechos del todo, con la creencia de que las prerrogativas de la parte que reclama son más importantes y prioritarias que las de otras ramas del mismo árbol. Si para lograr la reivindicación, otras ramas, la raíz o el mismo tronco se ven perjudicados, poco importa. A la hoja deja de importarle la rama, a la rama no le importa el tronco. Lo que en el árbol natural es sabiduría, en el árbol social es ignorancia. Como si se pudiera ser una hoja sana en un follaje enfermo.

La ciudad es paralizada por quienes reclaman sus derechos negando los de otros (a viajar, a comunicarse, a trabajar). Quienes gobiernan, piensan: “Este reclamo no es contra nosotros; es contra los empleadores”. El tronco del Gobierno se cree parte de otro árbol. Un sector de la sociedad se siente ofendido por una muestra plástica. Un funcionario, responsable de la muestra, dice: “No tengo que pedir perdón, porque no ofendí”. Una hoja del mismo árbol dijo: “Me ofendes”, pero él no la escucha. Cree que sólo lastima cuando él considera que ofende, no cuando el ofendido reclama. Trabajadores que invocan un derecho queman basura, contaminan la ciudad, enferman a sus habitantes. No se creen parte del mismo árbol, no recuerdan que respiran el mismo aire que envenenan.

Esto se multiplica hasta el infinito cuando en una sociedad la palabra “derecho” habilita para cualquier conducta y cualquier método. Pero ocurre que esa palabra forma parte de un árbol en el cual florecen también los deberes.

¿De quién se pide, en definitiva, el respeto de los derechos que invocamos? De los demás. ¿Con quién tenemos deberes? Con los demás. Ese es el costo del beneficio de vivir entre otros seres humanos. Que es, por otra parte, el único modo en que un ser humano puede vivir y trascender. Jean Daniel, un maestro del periodismo y del pensamiento contemporáneo, fundador de Le Nouvel Observateur y compañero de ideas y experiencias de Albert Camus, decía hace poco, a sus lúcidos y vigentes 84 años, que, en una sociedad democrática, los ciudadanos tienen más deberes que derechos y que recordarlo garantiza el desarrollo y la supervivencia de esa sociedad. Por su parte, el filósofo y novelista Jostein Gardner, autor de la ejemplar Historia de Sofía, preguntaba recientemente si, así como el siglo XX fue el de los derechos humanos, no debería ser el siglo XXI aquel en el cual se proclame la Declaración de los Deberes Humanos.

Acaso sea así y acaso sea urgente. Abundan los deberes olvidados o eludidos. Tienen nombres como empatía, solidaridad, aceptación, respeto, constancia, responsabilidad, compasión, presencia, ánimo de escuchar, honestidad, austeridad. Hay muchos más. Detrás de cada derecho que invocamos hay un deber. O más de uno. Y el primer deber es recordarlo. En nombre de la salud del árbol que componemos. Y de su supervivencia.

* Sergio Sinay es autor de Vivir de a dos, Las condiciones del Buen Amor y Ser padre es cosa de hombres, entre otras obras.

29 de diciembre de 2004

“Cuando quiero leer una novela, escribo una”.

Benjamin Disraeli

¿Tiempo de vacaciones?

Sí y no.

"Sí, en el sentido de que la realidad no pinta hoy como los veranos de 1988-89 (Machinea dejó de vender dólares del BCRA), 1989-1990 (González implementó el “plan Bonex”) o 2001-2002 (Duhalde con emergencia económica, devaluación, pesificación asimétrica, corralón, etc.).

No, en el sentido de que en esta fascinante Argentina, vivimos permanentemente con la sensación de que “algo grandioso puede llegar a ocurrir en los próximos 5… segundos”.

De la macro de corto plazo, le asigno importancia a la conversación referida a salarios para 2005. El resto en plena negociación, o no-negociación, según los casos, pero sin sorpresas.

La semana que viene le explicaré cómo veo a 2005.

Por ahora… feliz año nuevo y… ¡ánimo!"

J C de Pablo

28 de diciembre de 2004

Parajoda: K

No me diga que no confunde al adversario. Cuando “hablaba” con el FMI, el presidente Kirchner le decía que de ninguna manera el superávit fiscal podría superar 3% del PBI. Terminará siendo nada menos que del doble.

Milton Friedman

"No hay nada más permanente
que un aumento transitorio del gasto público."

24 de diciembre de 2004

Contralores

Leo (del verbo, no del nombre propio) en La Nación (del diario no del diario):

Se agudiza la crisis por la escasez de gasoil en el campo.

Y un centímetro más abajo:

El Gobierno controlará la venta de gasoil.

En cualquier momento el diario dirá:
A las personas les cuesta, cada vez más, ser felices.
Y un cuarto de centímetro más abajo:
El Gobierno controlará el grado de felicidad de los individuos.

23 de diciembre de 2004

Pregunto...

Por todos lados leo (y observo) sobre los "derechos humanos"... me parece bien. Pero me pregunto: ¿cuándo será el turno de las "obligaciones humanas"?